Me saqué ocho.
Después de los seis.
Los tres de todo el año.
Porque esperaba un seis.
Un seis gracias a los otros tres.
Para arriba, para abajo.
Cerca del siete, cerca del cinco.
Pero siempre salvé.
Pero hoy cambió.
Porque hoy fue ocho.
A diferencia del seis.
Porque son dos más.
Que me pueden salvar.
Hoy fue una de ellas.
Una de esas alegrías.

No hay comentarios:
Publicar un comentario